El ser humano es por naturaleza sociable, y al parecer esta característica no sólo tiene que ver con nuestras acciones sino con nuestra salud.
De acuerdo con un estudio impulsado por la Universidad de Washington que fue liderado por el Dr. Santosh Kumar del Departamento de Salud Global, existe una relación directa entre mantener una vida social activa y nuestra salud.
Luego de realizar una encuesta a 240.000 personas de 120 países distintos, el estudio concluyó que aquellos que mantienen contacto constante con familiares, amigos e incluso conocidos experimentan una sensación de felicidad mas duradera que aquellos que se aíslan.
Por esto, es necesario adoptar nuestros hábitos para dar cabida a nuevas costumbres que fomenten esta conexión social con aquellos que son importantes para nosotros; o si estamos con estas personas, como sacar el máximo provecho al tiempo que compartamos juntos.
¿Cómo influye la vida social en la salud?
1. Los abrazos ayudan a reducir el estrés
¿Alguna vez te has preguntado por los abrazos se sienten tan bien?, No es coincidencia que cuando nos sentimos tristes, la reacción más natural de los demás sea abrazarnos. Esta acción libera oxitocina (mejor conocida como la hormona de la felicidad) en ambas personas, reduciendo en gran medida los efectos del estrés en nuestro cuerpo.
Diferentes estudios han demostrado que los abrazos son especialmente efectivo en los hombres, quienes obtienen los mayores beneficios de ellos. Esto es reforzado cuando el abrazo viene de una persona por la que sentimos aprecio, ya que su presencia disminuye los niveles de cortisol, que es la hormona directamente responsable del estrés en el cuerpo.
Cuando las cosas estén difíciles, ¡Pide un abrazo a alguien que estimes!
2. Escribir un diario en linea como herramienta antiestrés
Las redes sociales pueden ser nuestras aliadas si se usan de la manera correcta. De acuerdo con un estudio realizado en la Universidad Penn State en el 2012, donde se siguieron de cerca los hábitos relacionados con Internet de madres que recientemente dieron a luz, se descubrió que ellas pasaban al menos 3 horas al día en internet.
Igualmente el estudio arrojó como resultado que las madres que invertían su tiempo en redes sociales, compartiendo sus recientes experiencias con familiares y amigos, sentían una sensación de apoyo mucho mayor que aquellas que no.
Dicha sensación incrementó considerablemente su nivel de satisfacción marital y la sensación de bienestar, garantizando menos peleas entre los cónyuges y en general un nivel anímico mucho mayor.
3. Comunicación positiva dentro de la familia
En este mismo sentido, siguiendo una encuesta realizada en el 2014 a más de 300 familias, se logró determinar que aquellos núcleos familiares donde habían hermanos (en edades comprendidas entre 12 y 19, es decir, adolescentes) y en los cuales se mantenía una comunicación positiva, ambos sentían una mayor sensación de felicidad plena, creando hábitos saludables como comer en mayores cantidades y hacer ejercicio de forma regular.
Por otra parte lo contrario también es cierto: los hogares conflictivos tienden a reflejarse directamente en los hermanos, causando problemas como sobrepeso y una baja autoestima en uno o ambos.
4. La fe ayuda a mantenerse joven
Si tomamos la experiencia de aquellas personas que han logrado vivir más años, concluiremos que una vida espiritual es una vida plena.
Las entrevistas realizadas a personas que superan la barrera de los 100 años han revelado que una vida vinculada estrechamente con vivencias espirituales ayuda a mitigar las dificultades asociadas con envejecer. Este estudio fue realizado por la Dr. Lydia Manning, perteneciente al Centro de Estudios para el Desarrollo Humano de la Universidad de Duke.
El practicar una religión les da un gran sentido de pertenencia y comunidad a las personas mayores, uno de los entrevistados declaró lo siguiente: “empecé a participar en las actividades de la iglesia cuando tenía 25 años, ¡eso es en total 75 años de participación!”.
Es muy probable que la fuente de la juventud se encuentre justo a la vuelta de la esquina.
5. Las mascotas potencia la autoestima
Las mascotas han sido siempre parte de la vida cotidiana del ser humano, por lo que se han realizado diversos estudios sobre su impacto en la felicidad.
En general es ampliamente aceptado que el tener una mascota es de gran ayuda para recuperarse de las enfermedades, dándole a sus compañeros humanos vidas mucho más saludables y plenas.
De acuerdo a los estudios elaborados por la Universidad de Miami, se ha comprobado que las personas que poseen mascotas tienden a tener una mayor autoestima, así como relaciones más saludables y una mayor inclinación a realizar actividades físicas saludables.
El simple hecho de compartir tiempo con una mascota minimiza el efecto de la soledad y el rechazo social que muchos pueden sentir. Sin embargo es importante mencionar que las mascotas no reemplazan el contacto humano, sino que sirven para complementar los pequeños momentos compartidos con nuestros familiares o amigos.
6. La felicidad de tus compañeros de piso es contagiosa
Elegir un compañero de piso adecuado puede ser tan importante como lavarte las manos.
De acuerdo con un estudio realizado tanto por la Universidad de Michigan como por la Universidad de Minnesota, el humor de las personas que habitan el mismo hogar que tú puede ser altamente contagioso.
En un estudio publicado en el 2013, los estudiantes del primer año de sus respectivas carreras comentaron que tan cercanos eran a sus compañeros de piso y si realmente disfrutaban el tiempo que compartían juntos.
El artículo reflejó que aquellos que eran más cercanos con sus compañeros tenían una mayor incidencia en su estado de ánimo, por lo que un compañero de piso feliz puede contagiarte su felicidad y viceversa.
7. Los mentores son importantes tanto a nivel profesional como personal
¿Has escuchado mencionar el buddy system alguna vez? Básicamente, se trata de relaciones uno a uno con algún compañero de trabajo donde ambos se prestan apoyo y se ayudan a crecer profesional y personalmente, mitigando el desgaste diario, al tiempo que se impulsan mutuamente en su carrera dentro del ambiente de trabajo.
Un macroestudio impulsado por la Universidad de Georgia, donde se condensaron los resultados de unas 116 investigaciones previas sobre el tema, arrojó como resultado que los trabajadores que hacen uso de este sistema de mentores en la empresa suelen alcanzar posiciones más altas. Igualmente, los pupilos reportaron sentir una mayor satisfacción laboral, así como recibir mejores compensaciones financieras.
De este modo, si estás aspirando a escalar en tu posición laboral, o al menos mejorar el estado de ánimo dentro de oficina, es una buena idea considerar acudir a un mentor.
Conclusión
Es importante tener en cuenta que la felicidad y la salud son elementos que están estrechamente vinculados, por lo que es necesario cuidar de uno para que el otro pueda existir. En este sentido, el mantener una vida social estable junto a amigos, familiares, mascotas e incluso compañeros de trabajo ha probado ser altamente efectivo en ayudar a las personas a mantenerse saludables a lo largo de los días difíciles que pueden enfrentar.
Referencias
- Emily, P. 8 Surprising Ways Your Social Life Impacts Your Health. Para Livestrong [Revisado en Julio 2017]