El mundo de hoy nos exige tener una vida agitada: levantarnos temprano, trabajar una gran cantidad de horas, buscar tiempo para los pasatiempos personales, dormir y repetir. A veces esto puede ser muy difícil y hacernos reflexionar, aunque muchas veces también es satisfactorio, dependiendo de nuestras metas y sueños, e incluso el estilo de vida.
Para poder cargar con todo este gasto de energía y rendir al máximo las personas buscan varias alternativas. Así han nacido cosas como las clases de meditación o las siestas poderosas, aquellas que duran entre 10-20 minutos, actividades dirigidas a recargar nuestras baterías lo más rápido posible. Pero actualmente existe algo nuevo, mejor y mucho más sencillo, tanto como simplemente respirar.
Esta nueva tendencia se la conoce como terapia de oxígeno, y celebridades la realizan en un bar de oxígeno, pero tú la puedes realizar con tu propia bombona portátil.
Beneficios de la terapia de oxígeno para el organismo
Probablemente pienses ¿Qué beneficios puedo tener de respirar oxigeno? ¿No lo hago ya cada vez que respiro? En esencia, sí. Pero el aire que respiramos normalmente tiene una concentración de oxigeno (O2) del 21%, mientras que si tomamos oxígeno puro de una bombona puede tener una concentración de más del 90%. Esta diferencia en concentración de oxigeno hará que este elemento llegue más rápido y en mejor dosis a cada parte de nuestro cuerpo.
Algunos expertos aseguran que esto mejora nuestra capacidad muscular, cerebral e incluso el funcionamiento de las células.
¿Es efectiva la terapia de oxígeno?
Sin embargo, algunos científicos aseguran que nuestro cuerpo ya está lleno de oxígeno y que nuestro sistema circulatorio tiene una capacidad determinada para poder transportar oxígeno a todas las áreas del cuerpo. Por lo tanto, tomar más oxígeno puro no aumentará la capacidad de nuestro sistema circulatorio de transportarlo, por lo cual no se logrará el efecto deseado. También aseguran que es poco probable que tomar más oxigeno implique efectos fisiológicos y que el cerebro o los músculos realmente no están recibiendo esta cantidad de oxígeno. Todo esto, asumiendo que tenemos pulmones sanos o normales y estamos al nivel del mar.
Sin embargo, no se debe descartar por completo la terapia de oxígeno, ya que en algunos momentos o situaciones puede ser de mucha ayuda. Por ejemplo, a la hora de ejecutar esfuerzos físicos de gran magnitud. De este modo, durante el ejercicio, el cuerpo experimenta cambios fisiológicos que lo estimulan a respirar más. En este caso el oxígeno extra sería perfecto e incluso nos ayudaría a sentirnos mejor.
¿Puede hacer daño la terapia de oxigeno?
Hasta ahora no se conoce ningún daño ocasionado por la simple inhalación de oxígeno. Sin embargo los expertos aseguran que el oxígeno es un irritante y en terapias demasiado largas, de más de 20 minutos, pueden llegar a causar irritación en la membrana mucosa. Esto también puede ocurrir con los “oxígenos saborizados” que se ofrecen en los bares de oxígenos, ya que estos no están regulados.
Conclusión
Un incremento puro de oxígeno a nuestro organismo puede ayudarnos a elevar nuestros niveles de energía, a dormir mejor, a tener una mayor concentración y a controlar el estrés pero, en condiciones normales, los expertos aseguran que no tendrían un efecto notorio, ya que la capacidad de transportar oxígeno de nuestro sistema circulatorio es limitada. Y aunque muchos aseguran sentirse mejor después de una terapia de oxígeno, quizás están bajo la influencia de un efecto placebo.
Referencia
- Yu, C. Celebs Are Getting Energy Boosts from Oxygen Therapy, Should You? Para Dailyburn. [Revisado en noviembre de 2017]