El queso es un producto lácteo que se produce agregando ácido o bacterias a la leche de varios animales de granja para luego procesar las partes sólidas. Este viene en cientos de diferentes texturas y sabores.
El queso es un alimento que, con sus importantes propiedades nutricionales es una gran fuente de proteínas de alto valor biológico, nos aporta calcio, fósforo y vitaminas A y D. Puede incluso ayudar a perder peso y prevenir enfermedades del corazón y osteoporosis. Sin embargo, también contiene grandes cantidades de calorías y grasas saturadas, por lo que todo depende del tipo, la calidad y como nuestro cuerpo reacciona a cada tipo de queso.
Descubre cuáles son los 5 tipos de queso más saludables, sus propiedades y cómo podría beneficiar a tu organismo.

5 quesos más saludables
1. Mozzarella
La mozzarella es un queso blanco suave con un alto contenido de humedad. Se originó en Italia y generalmente se hace de búfalo italiano o leche de vaca.
Este queso ofrece otros beneficios en la salud, además de las vitaminas y minerales, pues es una buena fuente de proteínas, lo cual es importante para la energía y mantenimiento de la masa muscular.
Por otro lado, el calcio que se encuentra en ella también contribuye a la pérdida de peso y proporciona protección contra el cáncer de mama y el síndrome metabólico, que es un grupo de condiciones que aumentan el riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca o un derrame cerebral.
La mozzarella sabe deliciosa en la ensalada Capresa, hecha con tomates frescos, albahaca y vinagre balsámico, y también se puede agregar a muchas otras recetas.

2. Queso azul
Los quesos azules son una familia de quesos que destacan por sus motas o vetas de color azul, que a veces puede incluir también tonos grisáceos.
El proceso que da lugar a los quesos azules surgió de manera accidental al almacenar quesos en ambientes húmedos, dándose unas características favorables para que crecieran mohos y bacterias no patógenas; es decir, inofensivas. Estos microorganismos se alimentan del queso, digiriendo y transformando el mismo en una variedad con diferentes texturas, sabores y aromas.
Dado que el queso azul tiene un alto contenido de calcio, un nutriente necesario para una salud ósea óptima, agregarlo a tu dieta puede ayudar a prevenir problemas de salud relacionados con los huesos. De hecho, la ingesta adecuada de calcio está relacionada con un riesgo reducido de osteoporosis, lo que hace que los huesos se debiliten y se vuelvan frágiles
El queso azul sabe muy bien sobre hamburguesas, pizzas y ensaladas hechas con espinacas, nueces y manzanas o peras.

3. Queso feta
Este queso de origen griego se elabora con leche de cabra y de oveja, y se lo considera un queso fresco porque no envejece ni es curado. Se produce en bloques y es firme al tacto; sin embargo, puede desmenuzarse cuando se corta.
El queso feta es bajo en calorías y en grasa, sin olvidar que también es una buena fuente de vitamina B, calcio y fósforo. Además, el feta, como todos los productos lácteos completos, proporciona ácido linoleico conjugado (CLA), que se asocia con una reducción de la grasa corporal y una mejor composición corporal. De hecho, el queso feta y otros quesos hechos con leche de oveja suelen tener más CLA que otros quesos.
Una de las maneras más habituales de llevarlo a la mesa es en ensalada. Puedes echar unos daditos en una ensalada de tomates y pepino, junto con un chorrito de aceite de oliva virgen.

4. Requesón
También conocido como Ricotta, se obtiene tras el segundo procesamiento del suero lácteo. Es de color blanco, textura granulosa y blanca, y tiene un sabor suave.
Es considerado un queso por muchos, aunque la definición exacta sería un lácteo que proviene del suero de leche cuajado. Por esta razón, todas las proteínas de la leche que quedan en el suero se concentran formando el requesón. Además, debido a que no posee maduración, como es el caso de los quesos, su porcentaje de agua es elevado (80%) y su aporte de grasas es muy bajo. Su concentración de proteínas es también 3 veces mayor que en la leche.
Pero éstas no son las únicas ventajas nutricionales del requesón, sino que su aporte de vitaminas y minerales es muy valioso para el organismo, pues su contenido en calcio, potasio, fósforo, vitamina A y del complejo B, son ingredientes esenciales para el correcto funcionamiento neuromuscular.
Tiene un gran sabor sobre las tostadas, se mezcla con los batidos, se agrega a los huevos revueltos o se usa como base para las salsas.

5. Queso parmesano
El queso parmesano es un queso duro y envejecido que tiene una textura arenosa y un sabor salado a nuez. Está hecho de leche de vaca cruda, sin pasteurizar, que se envejece durante al menos 12 meses para matar las bacterias dañinas y producir un sabor complejo
Dada su alta cantidad de proteínas, el queso parmesano es un alimento recomendado especialmente para el desarrollo muscular. También está recomendado durante la infancia, la adolescencia y el embarazo, ya que en estas etapas, es necesario un mayor aporte de este nutriente.
Además, por ser un alimento rico en calcio y fósforo, ayuda a mantener nuestros huesos y dientes sanos, así como una piel equilibrada ya que ayuda a mantener el PH natural.
Por su alto contenido en fósforo este queso ayuda a tener una mayor resistencia física, y contribuye también a mejorar las funciones biológicas del cerebro.
Por último, al ser rico en vitamina B2, puede ayudar a superar las migrañas y es beneficioso para mantener una buena salud ocular y de la piel. También son útiles para mejorar problemas nerviosos como el insomnio, la ansiedad o el estrés.

Conclusión
Las clases de quesos que podemos encontrar son innumerables. El sabor, textura y aroma de cada uno de ellos resulta de la confluencia de factores tan diversos como el tipo de leche utilizada, su origen o la forma de elaboración.
Sin embargo, a pesar de que estos puedan traer numerosos beneficiosos para la salud, no hay que perder de vista su contenido en grasas y sodio, especialmente en personas con hipertensión arterial o que deban seguir dietas restringidas en sodio.
Referencias
- Streit, L. The 9 Healthiest Types of Cheese. Para Healthline. [Revisado en marzo, 2019].