La comida ocupa un lugar importante en nuestras vidas. No solo la necesitamos para cubrir los nutrientes diarios que nuestro cuerpo necesita, sino que también es parte de nuestras celebraciones, paseos, fiestas, e incluso en algunos casos un mecanismo de escape. Pero, ¿cómo evitar perder el control con la comida? Después de todo, demasiado de algo nunca es bueno y en el caso de la comida puede tener repercusiones sobre la salud.
Lo primero que debes hacer es definir tu relación con los alimentos. Como si se tratase de una autoevaluación de personalidad pregúntate: ¿Por qué comes? ¿Comes cada vez que estás deprimido o triste? ¿O eres de los que come siempre a la misma hora tengas hambre o no?
Independientemente si comes por hábitos, por tus hormonas o por tu estado de ánimo, debes conocer qué tipo de comedor eres, y de esta manera poder evitar atracones de comida.
5 diagnósticos de sobreingesta de comida
1. Comedor Emocional
Si eres de los que alimenta algo más que tu hambre, este es tu tipo. La felicidad la celebras con comida. Cuando las cosas van mal, te consuelas con comida. El problema es que comer en un momento emocional no soluciona tus problemas; sólo crea otro. Y este nuevo problema es con la comida.
Para los comedores emocionales la comida está estrechamente ligada a cómo se sienten. La mayoría de las veces eligen comidas cargadas de grasas o azúcar refinado, como chocolates y frituras, ya que dichos alimentos producen la liberación de endorfinas, las hormonas del placer o, en este caso, de la recompensa.
Para evitar ser un comedor emocional simplemente mantén un diario de alimentos. Enumera lo que comes y cómo te hizo sentir antes y después de comerlo. Esto te permitirá identificar qué sentimientos son los que te provocan que comas y si realmente estás alimentando tu hambre o tu estado emocional.
2. Comedor habitual
Te gusta la rutina, comer bien y mantenerte en forma. Divides la comida y generalmente comes lo mismo a diario a la misma hora. Sin embargo, a pesar de toda la planificación y estructura en tu alimentación, a menudo descarrilas por falta de tiempo y las innumerables responsabilidades.
Por lo general, los comedores habituales comen a toda velocidad en el escritorio o en el coche para ahorrar tiempo. También tienden a comer aun cuando no tienen hambre, solo porque es lo que deben hacer o están acostumbrados a hacer.
No es que te alimentes mal, solo tienes hábitos que a la larga no son beneficiosos para tu salud. Para ayudarte a cambiar estos hábitos solo te hace falta adoptar un enfoque diferente y organizado para una alimentación más saludable. Esto puede implicar medir las porciones de los alimentos, tiempos de comida predefinidos o incluso menús preestablecidos, pero también esperar lo inesperado. Todo se trata de aprender a ser más flexibles.
3. Comedor dependiente de señales externas
Los comedores de esta tipología suelen comer en exceso cuando sus sentidos son activados por señales externas. Por ejemplo, publicaciones de las ricas comidas de tus amigos en Instagram, la publicidad del nuevo helado que no dejan de pasar en la tv, una oferta 2×1 en el restaurante cerca de casa… Todo esto se suma a la presión o el deseo de comer en exceso.
Para salir de este comportamiento poco saludable lo ideal es crear una distracción que nos permita cortar con ese antojo cuando sintamos el impulso de comer algo que vimos.
Ejemplos de distractores saludables podrían ser dar un paseo, conversar con un amigo o simplemente tomarnos un vaso grande de agua, pero si en definitiva eres de los que les cuesta dejar pasar un antojo ten a mano snacks saludables que sofoquen esas ansias.
4. Comedor crítico
Eres de los que sabe todo acerca de las dietas, vigilas las calorías que ingieres y revisas con lupa las etiquetas de los alimentos. Comes mucho antes de empezar una dieta y crees que esta durará poco. Escoges la comida con la idea de que te haga bajar de peso, no que sea saludable.
Si te sientes identificado con este tipo de actos, se puede decir que eres un dietista crítico, o una persona muy controladora con aquello que come.
Este tipo de comedor crítico ve el acto de comer como una actividad en blanco o negro. Cuando no sigue las reglas, cree que lo ha «estropeado» y, tira la toalla el resto del día, comiendo todo lo que no está permitido. Alternan entre las dietas de moda y los atracones, y el resultado es realmente malo.
Para cortar con esta conducta poco saludable basta con dejar de seguir planes de comida restrictiva o cortar grupos de alimentos enteros que te dejan sintiendo insatisfecho y privado, así como concentrarte menos en no comer alimentos «malos» y más en obtener suficientes frutas, verduras, proteínas magras y carbohidratos saludables.
5. Comedor sensual
Aprecia, disfruta y degusta cada bocado. Los alimentos le hablan a tus sentidos: el crujir de una cáscara de langosta, el aroma fresco del pan recién horneado, la sensación en tu boca de esa rica salsa a base de mantequilla y ajo, o simplemente ese dulce que se ve como si fuera una obra de arte de chocolate. Disfrutas tanto la comida que siempre estás buscando sabores nuevos y más desafiantes que el último que probaste.
Aprecias la comida hasta el punto de que intentarás cualquier cosa para degustar nuevas comidas, y no te atreverías a rechazar una buena salsa. Esto podría conducir al exceso de peso si el placer que encuentras en comer anula tu buen juicio en cuanto a lo que una alimentación saludable se refiere.
Cortar con estos hábitos es muy sencillo. Basta con comer más despacio, así le das a tu cerebro el tiempo suficiente para que le diga a tu estómago que estás satisfecho. Cuando comas fuera, no te niegues ese antojo, solo ten en cuenta las porciones. Estos pequeños cambios deberían bastar para romper con tus hábitos poco saludables.
Conclusión
Referencias
- The Livestrong team. How to Know Which Kind of Overeater You Are. Para Livestrong [Revisado Enero 2017]