Al ingresar a un nuevo entorno, es natural sentirse un poco asustado o intimidado, y los gimnasios no son diferentes. Ver a las personas levantar pesas increíblemente pesadas y correr kilómetros sin sudar es suficiente para hacer que algunos de nosotros perdamos la confianza en nosotros mismos, y mucho menos un novato en el gimnasio.
Sin embargo, no dejes que esas preocupaciones te engañen. Los gimnasios están diseñados para ser un espacio seguro donde todos puedan unirse para alcanzar sus propios objetivos personales de salud y estado físico.
Por lo tanto, para ayudarte a sentirse como en casa cuando haces ejercicio, hemos creado una lista de formas para ayudarte a sentirte menos consciente de las posibles fallos, y así ganar más confianza al entrenar en una sala de pesas.

5 consejos para tener confianza en el gimnasio
1. Practica con ejercicios de peso corporal
El entrenamiento de peso corporal es un tipo de rutina en el que se usa únicamente el propio peso corporal. En los últimos años, este tipo de entrenamiento ha ganado mucha popularidad gracias al boom del entrenamiento funcional, ya que es un componente imprescindible de todo concepto de entrenamiento funcional que se precie.
A diferencia del entrenamiento de fuerza tradicional, no es necesario utilizar ningún tipo de aparato como las pesas y mancuernas, siendo de esta forma la alternativa más eficaz al empezar en el gimnasio, para que cuando te sientas capaz de alzar pesas ya tengas una resistencia formada previamente gracias a estos ejercicios. Es decir, hacer ejercicios sin peso adicional te permite mejorar tu fuerza y perfeccionar tu técnica antes de pasar a versiones más avanzadas.
Puedes comenzar experimentando con movimientos simples y fáciles de aprender como sentadillas, flexiones y otros ejercicios básicos.

2. Sigue un programa de entrenamiento
Es importante hacer ejercicio correctamente cada vez que entrenes, especialmente cuando comienzas, ya que de esta manera no retienes malos hábitos para el futuro.
Para hacer esto, pide a tu instructor del gimnasio que te proporcione un programa de entrenamiento apropiado para tu nivel de condición física y tus objetivos específicos. De esta manera, no te lesionarás al hacer demasiado y obtendrás beneficios para tu estado físico en las áreas que has especificado. Por ejemplo, si tu meta es alzar un determinado peso, entonces un instructor puede dar forma a tu programa para que te concentres en mejorar tu estado físico para alzar ese peso.
Por lo tanto, asegúrate de saber exactamente qué ejercicios planeas hacer antes de pisar el gimnasio. Al planificar tu rutina de ejercicios por adelantado, no tendrás que preocuparte por nada más que tu propio entrenamiento.

3. Usa las redes sociales
Hoy en día vivimos en la era de la información. Todos disponemos de dispositivos móviles y estamos conectados unos con otros. El desarrollo de Internet ha provocado un gran cambio en la era del fitness, especialmente en lo concerniente a las redes sociales, las cuales pueden ser una excelente manera de sumergirte en nuevas formas de ejercicio.
Utilizar las redes sociales para entrenar puede brindar muchos beneficios, tales como los siguientes:

4. Usa música
¿Nunca te ha pasado que estás a punto de llegar a la meta y la canción que estabas escuchando se termina y la que empieza te da un bajón importante y hace que sea casi imposible dar ese pequeño paso que te falta para llegar a la meta? ¿O, por el contrario, el tema te da un subidón que incluso te hace ponerle más energía y llegar antes?
No es una simple sensación. Al menos así lo asegura el investigador de la Universidad Británica de Columbia, Matthew Stork. El académico ha observado que hacer ejercicio con una lista de canciones seleccionadas por sus cualidades motivacionales y su alto ritmo marca la diferencia entre alcanzar la meta o no, sobre todo con personas que no son muy activas físicamente.
«La música suele utilizarse como un elemento disociativo: es decir, un motivo para evadirse del esfuerzo y el dolor durante el entrenamiento. Pero hasta la fecha se pensaba que solo tenía efecto práctico en entrenamientos de baja intensidad, a un 85% de la capacidad aeróbica», dice el científico. «Sin embargo, con música a un ritmo acelerado, la capacidad disociativa se multiplica incluso en entrenamientos de alta intensidad», añade.
Además no solo te ayuda a rendir más en tus sesiones de ejercicio, sino que la música es una excelente herramienta de entrenamiento para mejorar el estado de ánimo e incluso puede motivarte a hacer más ejercicio (Sarode et al., 2018).

5. Practica el diálogo interno positivo
Te presente al que puede convertirse en tu mayor aliado: tu diálogo interno. Un diálogo interno potenciador es una de las mejores herramientas para adquirir mayor control sobre tu subconsciente, y por ende, sobre tu vida.
El diálogo interno es la conversación que tienes contigo mismo, y aunque no lo creas, lo que te dices puede influir mucho en tus sentimientos y acciones, por eso es tan importante estar al tanto de las conversaciones que tienes contigo mismo sobre tu actividad física y aptitudes físicas, pues puede tener un impacto en tu desempeño y cumplimiento del plan.
Conclusión
A pesar de la gran variedad de equipos de aspecto complejo, tu gimnasio es el lugar ideal para mejorar tus niveles de condición física, especialmente porque todas las personas que entrenan intensamente son las mismas personas que conocerás en tu bar, supermercado o lugar de trabajo.
Los gimnasios de hoy cuentan con instructores amables y serviciales, y son frecuentados por personas principiantes y poco seguras de sí mismos, así que no te preocupes. ¡No dejes que el gimnasio afecte a tus nervios!
Referencias
- Sarode, K., Shami, W., Gosavi, S., Mallawaarachchi, I., Dwivedi, A. y Mukherjee, M. (2018). Does music impact exercises capacity during cardiac stress tert? A single blinded pilot randomized controlled study. Journal of the American College of Cardiology. doi: 10.1016/S0735-1097(18)30941-0