Enfrentar una situación o dificultad cuando ésta se ve demasiado grande puede ser aterrador, sin mencionar que en algunos casos incluso se torna imposible. Pero eso no quiere decir que haya que huirle a lo que parezca complicado, ¡al contrario! Sólo hay que acercarse estratégicamente y dividir la situación en pequeñas tareas que podamos manejar.
Este consejo se aplica a todo, incluyendo al estilo de vida fitness. Puede que en un principio parezca abrumador o difícil de alcanzar, pero si pones un poco de atención te darás cuenta que el truco está en desglosar las tareas por pasos. No se trata tanto de ver la transformación como un cambio de 360 grados, sino pequeñas modificaciones de tu comportamiento regular en pro de tu salud.
Los deportistas de alto rendimiento y otros aficionados a este estilo de vidaasí lo aseguran: siguiendo un puñado de hábitos básicos, todo lo demás comienza a surgir naturalmente.
Conoce 6 hábitos que te ayudarán a introducirte o mantenerte encaminado hacia tu meta: un estilo de vida más sano y activo.
6 hábitos para un estilo de vida fitness
1. Llevar una dieta saludable
Para las personas fitness, adoptar una dieta saludable y seguir un programa de ejercicios no es una medida de emergencia para entrar en el vestido del baile de graduación o usar un bikini en las vacaciones de verano. El objetivo es siempre un cambio de estilo de vida a largo plazo, y no una solución temporal de resultados escuetos. Parte importante de plantearse esta alternativa es ser consciente de que, si bien habrá uno que otro día en que podrás relajarte, el cambio debe ser algo permanente. Debes aprender a ver tu rutina de ejercicios y tu plan alimenticio como parte de tu vida.
2. Divertirse
El peor enemigo es siempre la monotonía. Si bien nos genera seguridad, una rutina demasiado estricta y repetitiva es una de las principales razones para que muchos se descarrilen. Según Matt Kasee, autoridad en nutrición y entrenamiento de los Estados Unidos, aquellas personas que se mantienen en forma con mayor éxito son las que disfrutan de sus rutinas de ejercicios. Para ello, la clave es la variedad, es decir, la capacidad de sorprenderse a uno mismo con nuevos ejercicios y recetas para cada una de las comidas del día.
3. Seguir la regla del 85/15
El mito de que las personas muy en forma sacrifican los buenos ratos con una copa de vino y que sólo viven de frutas y vegetales es sólo eso: un mito. Y de los más irreales que pueden existir.
Si bien una persona fitness es lo suficientemente disciplinada para mantener la mayoría del tiempo un comportamiento ejemplar, también necesita de un descanso de vez en cuando. Para ello existe la regla 85/15.
El concepto es bastante sencillo: se trata de hacer un pacto contigo mismo según el cual si el 85% de tu tiempo está dedicado a una dieta sana y a una estricta rutina de ejercicios, el otro 15% debe ser un descanso de las reglas y restricciones. Podrás comer lo que quieras, pero siempre consciente de hacerlo con moderación.
4. Ser competitivo
Uno de los mayores factores de motivación para las personas fitness es la competencia. Sin embargo, no es de trofeos y medallas de lo que estamos hablando, a pesar de que ciertamente pueden incluirse esas cosas. La mejor y más sana forma de competencia es con uno mismo. Allí es donde radica la diferencia entre el ejercicio y el entrenamiento. El primero no sigue un plan concreto, mientras que el segundo está estructurado y orientado a objetivos específicos.
Por lo tanto, si estás pensando ir al gimnasio a hacer uno que otro ejercicio y deambular por ahí el resto de la hora, sin seguir una secuencia o plan, el aburrimiento y pereza acabarán consumiendo la pizca de entusiasmo que te llevó hasta allí. En pocas palabras, lo que hace a un atleta sacar su máximo potencial es tener un plan para vencer a su más fuerte rival: él mismo.
5. Estar dispuesto a aprender
Cuando fallan los lavabos o inodoros en casa, sueles llamar a un fontanero. Igualmente, si no eres bueno con los números, un contable será quien lleve tus finanzas.
Las personas que entrenan con frecuencia son conscientes de que hay cosas que desconocen, por lo que buscan asesoramiento para obtener los mejores resultados en el menor tiempo posible. De esa forma trabaja la gente que tiene una excelente condición física: reconociendo el conocimiento de expertos que estén dispuestos a entrenarlos, en este caso los entrenadores personales.
6. No complicarse demasiado
Para lograr el plan de entrenamiento perfecto, éste debe ser sencillo y perfectamente focalizado. Sobreanalizar cada pequeño detalle de tus rutinas y tomar programas que tal vez sean demasiado complicados para ti puede ser un peor remedio que la enfermedad. La opción ideal en la mayoría de los casos es un plan más consistente.
A pesar de ello, asegúrate de no caer en el mal de la monotonía. El objetivo es poder equilibrar todos los elementos de acuerdo a tus necesidades para encontrar soluciones básicas a los problemas sin caer en la apatía.
Referencias
- Striet, Patrick. 8 Habits of Highly Fit People. Para Livestrong. [Revisado en Agosto de 2016].