Estás en el ruedo y te das cuenta que algunos ciclistas tienen inconvenientes mecánicos y de manejo con su bicicleta y tu conciencia te pide a gritos que debes ayudarlos. Pero, ¿cómo hacerlo? ¿Cómo explicarles sin caer mal y sin herir susceptibilidades?
A veces queriendo ayudar a las personas, nos equivocamos y llegamos hasta insultar la inteligencia de alguien por no dar una recomendación de manera adecuada y sutil. Recuerda que hasta dar consejos tiene su arte.
Descubre una pequeña guía que te ayudará a dar consejos útiles a alguien que quiere practicar ciclismo, de manera amable y sin prepotencia.
Cómo aconsejar bien a alguien que quiere practicar ciclismo
1. No hacer suposiciones
Para empezar, no debes hacer suposiciones basadas en las apariencias. Si no conoces a la persona, es muy difícil que puedas tener idea sobre su nivel de experiencia o las limitaciones que tiene con su bicicleta. Por ejemplo, podrías encontrarte con un viejo ciclista que se esté recuperando de alguna lesión.
2. Evitar los consejos no solicitados
Si bien el asesoramiento mecánico no solicitado a veces es bienvenido, debes evitar a toda costa los consejos de entrenamiento no solicitados. La productora de Bicycling Katie Fogel dice que sus peores experiencias en bicicleta ha involucrado el asesoramiento relacionado con el entrenamiento.
Fogel dice: “ni siquiera puedo contar la cantidad de veces que he estado luchando en un viaje o una carrera y escucho opiniones que dicen que debo utilizar una bicicleta de montaña o que debo entrenar al menos X horas a la semana”.
La mayoría de personas, incluyéndose ella misma, no entrenan lo suficiente simplemente por no tener suficiente tiempo. Es por ello, que cuando se hacen este tipo de señalamiento suelen ser desalentadores y mezquinos. “No necesito consejos sobre cómo mejorar mi bicicleta o entrenar más duro cuando estoy perfectamente satisfecha con el lugar en el que estoy ahora», dice Katie.
3. Evita los mensajes condescendientes
En un paseo en grupo, no hagas comentarios condescendientes a cualquiera que haya tenido problemas para mantener el ritmo o que se haya quedado de último en el viaje, especialmente si no han expresado ningún inconveniente por haber sido abandonado.
Comentarios como “¡Está bien!” o “¡Todos fuimos principiantes alguna vez!”, pueden ser más dañinos que útiles, particularmente si se lo dices a alguien con décadas de experiencia en ciclismo. Por ello, simplemente trátalos como cualquier otra persona en el grupo y di algo como «¡Gracias por el paseo!» o «¡Es hora de tomar una cerveza!»
4. Haz al ciclista partícipe de sus decisiones
Cuando se trata de dar consejos a extraños, debes ir con cuidado aunque te lo hayan pedido. No obstante, si observas que alguien está en peligro o que su paseo amenaza al resto del grupo; debes abordar la situación de inmediato, aunque no te lo hayan solicitado.
Por otra parte, si ofreces un consejo a un extraño, se recomienda que dejes claro que es su decisión si quiere o no cambiar algo. Por ejemplo, podrías decir lo siguiente: «No estoy seguro de si esto funcionará para ti, pero una cosa que me ayudó con el dolor de rodilla fue levantar mi silla de montar un par de centímetros».
Referencia
- Caitlin Giddings. The Art of Giving Good Bike Advice. Para Bicycling [Revisado en octubre de 2017]