La mayoría de nosotros pasamos mucho tiempo pensando en cómo mejorar, ser más felices y productivos, estar más en forma y ser más inteligentes. Sin embargo, ignoramos aquellas decisiones que tomamos en el día a día y que influyen negativamente en nuestro estilo de vida.
Estas decisiones repercuten en mayor o menor grado en nuestro bienestar y salud, perdiendo la posibilidad de modificar esas conductas con el objetivo de mejorar nuestro rendimiento en general.
¿No crees que eliminar alguna de esas conductas serían el primer paso para elevar tu rendimiento cognitivo? SPresta atención a los siguientes aspectos, seguramente estés cometiendo algunos de los siguientes errores y estén repercutiendo negativamente en tu rendimiento.
7 hábitos que dañan la capacidad cognitiva
1. Dormir mal
El sueño insuficiente afecta negativamente al rendimiento cognitivo. Es importante dormir un mínimo de 6 horas, siendo mejor poder dormir un máximo de 8.
Dormir suficientes horas influirá de forma directa en cómo tu organismo va a funcionar durante todo el día. por ello, procura establecer unos hábitos diarios, que te ayuden a tener un sueño de calidad. De este modo, si no duermes lo suficiente, tu capacidad cognitiva se verá negativamente afectada, influyendo ya no solo en tu trabajo sino también en tus relaciones sociales.
2. Tomar demasiado azúcar
Ingerir demasiado azúcar también influirá en tu rendimiento cognitivo y en el procesamiento de la información. Un estudio reciente encontró que altos niveles de glucosa en sangre están estrechamente ligados con problemas de memoria. Además, descubrió que cuanto mayores sean estos niveles en una persona, menos palabras de una lista sería capaz de recordar.
3. Realizar multitareas
Puede sonar contradictorio, pero cuando haces demasiadas cosas, te vuelves menos productivo. Además, con el tiempo ciertas áreas cerebrales se ven afectadas. Estas zonas dañadas están relacionadas con el control emocional, la toma de decisiones, la empatía y la respuesta apropiada a las recompensas.
Esto nos lleva a reflexionar sobre nuestras ganas aprovechar el tiempo al máximo, y es que ya lo dice el dicho: el que mucho abarca poco aprieta.
4. Seguir una dieta alta en grasas
Deja a un lado esas comidas hipercalóricas y excesiva en lípidos, que todos alguna vez tomamos, tu cerebro te lo agradecerá.
Investigaciones recientes confirman este hecho, sugiriendo que una dieta alta en grasas causa daño significativo a la flexibilidad cognitiva y a la capacidad de adaptarse a situaciones cambiantes.
5. Tener demasiadas reuniones
Todos hemos escuchado la creencia popular de que ser parte de un grupo grande puede reducir el coeficiente intelectual. Un estudio de Virginia Tech reveló que «las reuniones sociales pueden disminuir las expresiones de inteligencia, especialmente entre las mujeres».
Eso podría significar que las reuniones podrían están afectando a tu capacidad cognitiva. Aunque seguramente sea un punto difícil de suprimir, asegúrate de no tratar de usarlas para pensar o presentar tus ideas más inteligentes sobre la marcha.
6. El estrés
La ciencia ha demostrado que el estrés afecta negativamente a tu rendimiento intelectual, ya que la aparición de estos signos hace que sea más difícil para el cerebro codificar nuevos recuerdos. Bien es cierto sin embargo que una ráfaga de estrés a corto plazo puede mejorar brevemente la memoria.
Aunque esto no sea fácil de solucionar, si eres una persona con altos niveles de estrés, es recomendable que te organices, dejando tiempo para practicar tus hobbies. En este caso, el deporte puede ser una gran solución, ya que a través de él puedes conseguir relajarte. Además, se liberan hormonas relacionadas con la felicidad y el placer, como son las endorfinas, la serotonina y la dopamina.
7. Trabajar con horarios rotativos
La investigación sugiere que los déficits mentales causados por horarios de trabajo cambiantes influyen directamente en la fatiga y los patrones de sueño.
En trabajos como azafatas de vuelo, médicos o trabajadores con horarios nocturnos, la función cognitiva se deteriora poco a poco, ya que las interrupciones repetidas de los ritmos circadianos van a tener un impacto a largo plazo en los pensamientos y en el procesamiento de la información.
Referencias
- Jessica Stillman. 9 Ways You´re Accidentally Making Yourself Dumber. Para Inc [Revisado en noviembre de 2016]