Cómo conseguir convertir algo que no te gusta hacer en un hábito

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Todos tenemos hábitos que nos encanta realizar porque nos ayuda sentirnos bien con nosotros mismos, ya que es una manera de organizarnos todos los días, pero ¿es posible convertir algo que no te gusta en un hábito?

Por ejemplo, la meditación no es un hábito fácil de desarrollar, porque la recompensa no es inmediata o evidente. La recompensa de realizar meditación es que te ayuda a concentrarte mejor, reducir el estrés y aumentar la satisfacción. También te ayuda a ser más creativo, sin embargo puede ser una actividad muy frustrante el solo hecho de concentrarse y respirar cuando se tiene pensamientos que distraen cada segundo.

Meditar no es la única actividad que puede ser frustrante, existen varias otras, pero las actividades que más cuestan son las que más nos benefician, como comer verduras todos los días, usar hilo dental y hacer ejercicio físico, entre otros. ¿Cómo lograr que se conviertan en un hábito?

Cómo conseguir convertir algo que no te gusta hacer en un hábito

3 pasos para convertir una conducta no gratificante en un hábito

Cuando se lucha para formar un nuevo hábito, lo más fácil es culparse a sí mismo por no tener la fuerza necesaria para cumplir la actividad que nos propusimos o bien culpamos a todo el mundo por conspirar en nuestra contra. En lugar de lamentarnos por las cosas que no se pueden controlar, el mejor consejo es concentrarse en las cosas que si podemos cambiar. Se debe averiguar cuál es el problema real y luego diseñar una estrategia para poder cumplir esta meta.

1. Identifica tus obstáculos

El primer paso es la auto-conciencia, pregúntate porque no te gusta la actividad, por ejemplo la meditación al menos debes dedicarle 20 minutos y eso para algunas personas es mucho tiempo, y esto hace que no sea un hábito que les guste, por lo que acaba terminando en la parte inferior de la lista de tareas pendientes.

Otra razón por las que muchas personas dejan de hacer alguna actividad es porque creen que no lo están haciendo bien y esto suele desanimarlos al creer que no están progresando.

Cómo introducir hábitos en tu vida

2. Busca solución a los problemas

El segundo paso es buscar de forma activa soluciones a los obstáculos que ya has identificado, por ejemplo para la meditación en vez de realizar de inmediato 20 minutos, puedes empezar con tomar asiento con los ojos cerrados y tomar algunas respiraciones profundas cada mañana, de esta manera irás progresando hasta convertirlo en un hábito.

Este pequeño hábito te puede ayudar a que te concentres más a la hora de respirar; no obstante puedes sentirte un poco frustrado en las sesiones más largas, para poder pasar esta barrera se debe aprender más sobre el proceso de la meditación, leer más libros, intentar diferentes aplicaciones, hablar con personas que conozcan sobre el tema, etc. De esta manera encontrar una solución más rápida.

Todo ésto no solo aplica para la meditación, también para cualquier otra actividad. Si quieres encontrar el problema, investiga las posibles soluciones que tienes disponibles, siempre encontrarás una o más de una que te ayudarán en la actividad que estás realizando.

Esto te ayudará a descubrir que los fracasos son la práctica que te llevarán al éxito, solo debes practicar con regularidad.

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3. Experimenta beneficios indirectos

Los pasos 1 y 2 son claves para eliminar los obstáculos que tienes para convertir algo que no te gusta en un hábito, sin embargo la recompensa no llegará sin experimentar.

Lo que debes saber y tener en cuenta es disfrutar con la sensación de hacer algo que mejore tu vida y sea bueno para ti, en lugar de encontrar un placer directo.

La mejor analogía puede ser cuando se toma una baño: el placer directo es la sensación agradable de permanecer desnudo en agua tibia, pero la mayor recompensa es no sentir esa sensación de suciedad, el placer de sentir el cabello brillante y suave, la piel con olor agradable, etc.

Estos beneficios son indirectos, ya que no vienen como resultado de la propia costumbre, y solo se puede sentir los beneficios después de la repetición significativa de un hábito. Este punto es muy importante para eliminar los obstáculos y convertir los hábitos que son difíciles para ti en parte de tu vida, tienes que repetir la acción varias veces para que se conviertan en una realidad gratificante.

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Conclusión

En general, los hábitos saludables tienen fuertes recompensas indirectas, por ejemplo, si no estás de humor para hacer ejercicio, ten por seguro que después de realizar tu entrenamiento te sentirás mucho mejor incluso si es difícil al principio.

Las recompensas indirectas son difíciles de alcanzar, sin embargo la mayoría son beneficiosas para nosotros mismos, siempre es bueno pasar por este proceso, averiguar las posibles soluciones y ponerlas en practica.  Recuerda que siempre existe una o más soluciones, solo debes investigar y poner mucho esfuerzo y constancia. No es fácil, pero funciona.

Referencia

  • Darya Rose, How to make something you don’t really enjoy a habit. Para Greatist [Revisado en Agosto de 2016]
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