Los lugares de trabajo están aprendiendo que la verdadera clave para el crecimiento del negocio y el éxito del mismo, es centrarse en la felicidad de los empleados, el compromiso y el bienestar.
El nuevo enfoque de la cultura del trabajo se centra en:
- Políticas flexibles en las horas de trabajo
- Un mayor apoyo para el desarrollo profesional de los empleados en todos los niveles.
- Un enfoque agregado a la diversión y el juego en la oficina.
Sin embargo, para crear el mejor ambiente de trabajo no debes olvidar que hay algunas necesidades básicas que para tus empleados son prioritarias pero, que en algunos casos les cuesta expresarlas. Te mostramos cuáles son las 5 más comunes.
5 necesidades comunes de todos los empleados
1. Seguridad psicológica
Según manifestó Amy Edmondson en un estudio realizado en el año 1999, la seguridad psicológica en un grupo de trabajo crea un sentido de confianza en el cual, evitas que el equipo avergüence, rechace o señale a alguien por plantear cualquier idea.
Según Charles Duhigg, para crear seguridad psicológica, los líderes del equipo necesitan modelar sus comportamientos, por ejemplo:
- Evitar interrumpir a sus compañeros de equipo durante las conversaciones.
- Demostrar que están escuchando con atención lo que dice la gente.
- Alentar a sus compañeros de equipo y responder de manera imparcial.
- Admitir lo que no saben, y no poner fin a una reunión hasta que todos los miembros del equipo hayan hablado al menos una vez, asegurándose de que todos se sientan escuchados.
2. Autonomía en el trabajo
De acuerdo con un estudio realizado en el año 2010 por psicólogos de la Universidad de Columbia, la necesidad que tienen las personas de mantener el control en sus actividades es un imperativo biológico.
El primer paso para lograr esta independencia, es darle a la gente la opción de tomar decisiones que les proporcionen un sentido de autonomía y autodeterminación. Según Duhigg, cuando las personas tienen control de sus tareas, tienden a trabajar más duro y esforzarse más.

3. Feedback constructivo
Varios estudios han demostrado la importancia de la retroalimentación constructiva. La retroalimentación no sólo ayuda a los empleados a trabajar mejor, sino que también los mantienen motivados para hacer un gran trabajo y desarrollarse personal y profesionalmente.
La retroalimentación en algunos casos es vista como una algo difícil y tiende a evitarse, pero en realidad es necesario aplicarla en tu lugar de trabajo, ya que puede ser una experiencia positiva y gratificante para todos los involucrados.
Cuando las personas reciben una retroalimentación constructiva y reflexiva puedes aumentan su confianza y autoestima, así cómo mejorar sus relaciones con otros otros compañeros de trabajo.
4. No tener miedo de ser sancionados por fallar
Cuando creamos un entorno de trabajo donde la innovación y el compromiso se convierten en una norma, no es necesario atemorizar a los empleados con posibles sanciones si un trabajo no se realiza correctamente.
Según Richard Sheridan, cuando un trabajador se siente libre de presiones, está más dispuesto a experimentar, crear y a proponer cosas nuevas. Aunque éstas no siempre puedan ser buenas ideas para el negocio, estarás aumentando la probabilidad de que en el futuro tus empleados puedan proponerte una idea que realmente sea eficaz para hacer crecer tu empresa.
5. Recibir apoyo, pero no asesoramiento
Es tentador repartir consejos sobre todo si eres el líder de un grupo, pero recuerda que asesorar sigue siendo sólo tu punto de vista. Cuando das consejos que son simplemente señales sobre lo que harías tú en una situación similar, en muchos casos no es muy útil para que tus empleados puedan trabajar mejor.
En todo caso, céntrate en brindar apoyo a tus empleados. Un buen apoyo puede centrarse en proporcionar algún método o estrategia que le permita al trabajador cumplir exitosamente su cometido.
Referencia
- Laura Garnett. 5 Needs Every Employee Has But Doesn’t Ask For. Para INC [Revisado en Octubre de 2016]