Para alcanzar resultados en el esquí de fondo la técnica y la capacidad aeróbica son factores determinantes, pero también la elección y preparación de los esquís. La interacción entre la selección de los esquís y las ceras hace una combinación ganadora y cada año este proceso es más determinante para lograr una medalla o un podio.
La cera mal escogida, o unos esquís equivocados en la elección previa, «podría dar lugar a un cambio a peor de hasta un 3 por ciento», según estudios realizados por científicos noruegos.
Protocolo para preparar los esquís
Lo aquí expuesto es una idea de cómo podemos empezar a realizar este trabajo y que nos asegure un mínimo de posibilidades en nuestras competiciones, claro está, que no es una formula y cada skiman puede realizar más o menos pasos dependiendo siempre de la experiencia, presupuesto y personal que trabaja en este proceso.
Pasos a seguir:
- Tomar datos de las posibles condiciones que nos encontraremos en el momento de la carrera (temperatura, humedad, posibles precipitaciones, etc.) y probar esquís para seleccionar el más adecuado a dichas condiciones.
- Una vez elegido el esquí tenemos que trabajar en la estructura más adecuada para el tipo de nieve.
- Llega el momento de probar las ceras de deslizamiento (este proceso cuanto más próximo a la hora de salida mejor) y determinar cual es la más rápida para el día en cuestión.
- A pocos minutos de la prueba tenemos que realizar las pruebas con los atletas para que estos puedan darnos su sensaciones y realizar posibles ajustes de ultimo momento.
¿Por qué es importante la temperatura de la nieve para los esquiadores?
Las temperaturas en combinación con lluvias regulares aumentan la velocidad a la que cambia la estructura de la nieve, transformando el cristal puntiagudo recién caído, en copos de nieve de puntas más redondeadas. El ciclo de congelación-descongelación regular hace que aumenten aún más el tamaño del tipo de grano de la nieve y por ende las condiciones en las que los atletas se deslizarán deben de ser observadas al máximo cuando se buscan resultados de alto nivel.
¿Por qué es importante la estructura de la base de un esquí de fondo?
La cantidad real de superficie de la base de esquí en contacto con la nieve es un factor importante que determina la cantidad de fricción durante el deslizamiento.
La estructura de la base de los esquís tiene que encajar con el tipo de cristal de nieve que vamos a encontrar en la pista. Nieve nueva, con sus cristales de nieve complejos, requiere una estructura de base de esquí diferente de los cristales de nieve transformados y viejos. Esto significa que las condiciones de frío requieren estructuras muy finas mientras que las estructuras gruesas son las mejores para la nieve húmeda o en condiciones de mucha agua.
Una pequeña diferencia que puede dar una medalla
La cera de deslizamiento es uno de los parámetros que afectan al rendimiento total en una pista de esquí de fondo y como se ha comentado cada vez más la inversión que cada equipo nacional puede realizar en este aspecto da sus resultados. Los técnicos vigilan cuidadosamente sus ceras y la estructuración de los esquís es un secreto bien guardado, pero los errores ocurren. La disminución del 3 por ciento en el rendimiento no haría mucha diferencia para el esquiador medio, pero en el más alto nivel o cuando se busca alcanzarlo, esto es crucial y pueden hacer la diferencia si queremos que un atleta logre una medalla.