Algunos runners pueden pensar que existen entrenamientos que les permita ganar una medalla de oro de la noche a la mañana, pero lo cierto es que convertirse en un buen corredor lleva años de trabajo duro, entrenamiento inteligente y una actitud paciente.
Aunque no existen secretos para correr más rápido, sí hay ciertas técnicas que te ayudarán a ponerte en forma más rápidamente, maximizar su tiempo de entrenamiento y obtener el máximo rendimiento de ellos. Descubre como puedes conseguirlo siguiendo estas 3 reglas.
1. No sobrepasar tu propia capacidad
Mantener un kilometraje relativamente alto es buena idea cuando se está entrenando para una media maratón o una maratón, pero viene a ser un problema cuando los corredores se esfuerzan más de lo que su capacidad les permite.
Es importante establecer una «línea base» o el número de millas o kilómetros que acostumbras a correr semanalmente, y no sobrepasar demasiado esa barrera. En cambio, enfocarte en la resistencia durante un determinado período de tiempo puede tener más frutos a largo plazo.
¿Qué prefieres? ¿Correr 8 semanas a 72 kilómetros por semana (579 kilómetros en total), o 4 semanas a 88, pasar una semana lesionado, y luego 3 semanas tratando de alcanzar tu marca (498 kilómetros en total)?
La resistencia es la clave del éxito, además podrás tener más confianza el día de la carrera debido al tiempo de entrenamiento ininterrumpido. Nunca hay que subestimar el impacto de tu confianza en las carreras.
2. Correr más rápido
Aumentar la velocidad cuando ya estás cansado puede resultar increíblemente beneficioso. Es la mejor técnica que puedes aplicar en tu entrenamiento, ya que te obliga a correr en estado pre-fatigado, que es exactamente lo que experimentarás durante la maratón.
De esta manera no solamente ayudarás a mejorar tu eficiencia a la hora de correr, sino que también es un estímulo aeróbico de alta gama ¡Esto es lo más cercano a un atajo que puedes conseguir!

3. Entrenar duro
Casi todos los corredores tienden a hacer sus carreras en esfuerzo moderado la mayor parte del tiempo. Están perdiendo así la oportunidad de aumentar su resistencia.
Los entrenamientos fáciles solo ayudan a añadir un poco de kilometraje, mientras los más duros están destinados a ralentizar el ritmo o incluso detenerse a la primera señal de fatiga. Termina así siendo una sesión de entrenamiento moderado.
La próxima vez que realices un entrenamiento fuerte, mantenlo así, de esta manera podrás potenciar las 2 cualidades necesarias para rendir bien en carreras de media y larga distancia: resistencia aeróbica y capacidad anaeróbica.
Conclusión
Equilibra las exigencias de tu programa de entrenamiento y utiliza estas estrategias de entrenamiento para conseguir más resistencia, velocidad y un buen estado físico general. No tienes que entrenar más duro, solo más inteligentemente para correr más rápido.
Referencias
- Jason Fitzgerald. How to Run Faster With Less Work. Para active.com [Revisado en noviembre de 2015]







