El alforfón o trigo sarraceno es un grano cuyas propiedades benefician especialmente a los celíacos, ya que no contiene gluten. Por lo tanto, puede ser utilizado para sustituir a la harina común en las preparaciones de tortas, panes, pasteles y salados.
Esta variedad de trigo tiene una cáscara dura y de color oscuro y no es tan común como el trigo normal, pero en los últimos años se está popularizando porque es muy nutritivo y versátil, y puede mejorar una gran cantidad de recetas. En este artículo te contamos cuáles son las propiedades del alforfón o trigo sarraceno y sus beneficios y te damos unas cuantas sugerencias para consumirlo.
Propiedades del alforfón o trigo sarraceno
Considerado un pseudocereal, el alforfón o trigo sarraceno es un carbohidrato complejo, con un bajo índice glucémico y una estructura química compleja. Aunque es principalmente un hidrato de carbono, el trigo sarraceno también es rico en proteínas vegetales porque tiene los aminoácidos esenciales en su composición. Es una gran opción para el vegetarianismo así como para el veganismo.
Este trigo, cultivado tradicionalmente en el sudeste asiático, se adapta incluso a suelos menos fértiles.
Información nutricional del trigo sarraceno (100 g)
- Calorías: 343
- Hidratos de carbono: 71,5 g
- Proteínas: 13,25 g
- Grasas: 3,5 g
- Fibra: 10 g
- Magnesio: 231 mg
- Potasio: 460 mg

Beneficios del alforfón o trigo sarraceno
Apto para celíacos
Como no lleva gluten, el alforfón o trigo sarraceno es una excelente opción para las personas intolerantes y celíacas, es decir, las que no pueden consumir gluten de forma habitual.
Si se tritura (o si se compra la versión ya preparada), puede consumirse en forma de harina de trigo sarraceno, con la que se pueden hacer panes, dulces, masas de pizza o crepes sin gluten.
Fuente de proteína vegetal
El trigo sarraceno es una opción perfecta para aquellos que buscan fortalecer sus músculos y no sólo sus huesos. Rico en proteínas de origen vegetal, es una opción completa porque contiene los nueve aminoácidos esenciales.
Rico en fibra
Además de proteínas y diversas vitaminas, es abundante en fibras, lo que permite un mejor funcionamiento del intestino y de toda su flora. No sólo eso, todo el cuerpo se beneficia, porque un sistema digestivo regulado es una de las bases para un organismo sano.
¿Cómo consumir este alimento?
Al no ser un cereal muy frecuente en nuestra dieta, puede que no estés muy seguro de cómo consumir el alforfón o trigo sarraceno. Lo cierto es que es un alimento que tiene una infinidad posible de combinaciones, y simplemente tienes que encontrar la que más se ajuste a tu estilo de comidas. Ten en cuenta que para cocinarlo lo único que debes hacer es dejarlo en remojo durante 10 horas y posteriormente cocerlo 10 minutos. Estas son nuestras tres sugerencias:
Añádelo a tus ensaladas
Como el arroz integral o cualquier otro tipo de grano, puedes añadir fácilmente trigo sarraceno sobre las ensaladas. Este truco añade instantáneamente una gran carga nutricional y protéica a tus ensaladas.
Haz hamburguesas vegetarianas
Utilizando huevo como aglutinante y judías pintas o calabazas como base, puedes hacer unas deliciosas hamburguesas vegetarianas de trigo sarraceno especiadas con mostaza en polvo, orégano, albahaca, tomillo y perejil.
Úsalo de topping en tus sopas y cremas frías
El trigo sarraceno también se puede utilizar como topping para añadir un toque crujiente a cualquier sopa o crema tanto caliente como fría. Si sueles consumir cremas de verduras, este añadido le dará un aporte nutritivo extra y será una buena fuente de proteína vegetal que te ayudará a obtener un plato mucho más completo.







